CENTRO CULTURAL DE LOS EJERCITOS

El Centro Cultural de los Ejércitos está situado en la calle Gran Vía numero 13 fue construido gracias a las aportaciones de sus socios y a la dirección del General Don José López Torrens, director en 1914.

Proyectado de estilo modernista, por Eduardo Sánchez Eznarriaga, fue inaugurado el 16 de noviembre de 1916 por su majestad Alfonso XIII.

Con el desarrollo de la nueva Gran vía llamada por aquel entonces Conde de Peñalver, el General Torrens inicio la compra de unos terrenos pertenecientes al convento de las carmelitas calzadas donde levantó El Centro del Ejército y la Armada, que así se llamaba en el momento de su inauguración. Posteriormente, al crearse el Ejército del Aire, hubo de actualizar nuevamente su denominación adoptando la que actualmente ostenta: “Centro Cultural de los Ejércitos”.

Es uno de los edificios más originales de la Gran Vía madrileña. Llama la atención la planta baja, ricamente decorada con un gran lucernario, vidrieras y lámparas art nou veau.

Entramos al edificio a través de la puerta con impresionantes rejas de hierro colado situada en chaflán con su bonita marquesina de Hierro y cristal. Bajo esta visera luce el lema,  “Si vis pacem para bellum”, “Si quieres la paz, prepara la guerra”.

En el zaguán vemos dos candelabros que lo iluminan y dos armaduras que custodian la puerta de acceso al vestíbulo, desde donde se accede a los salones de los socios y de tertulias. Al frente tenemos la solemne escalera con la balaustrada de hierro colado y en el descansillo superior la placa conmemorativa de la inauguración del centro

En el salón de socios presidido por una pintura del Rey con dos jarrones de cerámica de Talavera. El salón rectangular está cubierto por una espléndida vidriera de la casa Maumejan, en cuyo centro está el escudo de España y en los laterales los escudos de las diferentes ramas de los ejércitos.

Pasamos al salón de tertulias lujoso y confortable con grandes ventanales que dan a la calle Clavel. Desde los dos salones se puede pasar a la cafetería

En la planta tercera esta su biblioteca.

Los primeros fondos procedieron de donativos hechos por los socios que habían formado parte del Ateneo Militar. Hoy hay más de 30000 volúmenes. La colección más importante la recibió en 1888, procedente del coronel Mariategui, formada por 1800 volúmenes de los siglos XV al XVIII, y algunos manuscritos.

La Biblioteca conserva todavía el mobiliario antiguo, con sus tinteros, plumas y limpiaplumas.

En la sala principal se mantiene el sistema de calefacción primitivo para que no se enfríen los pies.

Esta biblioteca está dividida en 5 salas destacando la militar con algunos planos en bajorrelieve, la principal con sus dos plantas, la circulante o la de los libros más antiguos. En esta última cabe señalar que hay 1327 volúmenes, con muchos manuscritos de los siglos XIII, XIV y XV y un incunable de 1497.

En la segunda plantase encuentra el restaurante Casino Militar, Este restaurante tiene unos elegantes espacios con vistas únicas a la Gran Vía y a los edificios de al lado, como el magnífico construido en 1915 por Cesáreo Iradier, hoy Hotel de las Letras. Está abierto al público en general y dispone de diferentes espacios.

Uno de ellos, el más reservado del restaurante, decorado con un maravilloso aparador.

En el vestíbulo de la Primera planta considerada como la planta noble se encuentra un conjunto escultórico dedicado a los socios caídos del centro, obra del escultor Julio González.

Entramos al salón isabelino situado justo encima de la puerta principal y decorado con mobiliario del siglo diecinueve procedente de las sedes anteriores, y mirando al techo vemos la lámpara antigua que cubre el salón. Que da paso a lo que fue el Salón de Baile y hoy es Salón de actos. Espacio amplio, rectangular, decorado con vidrieras y estucos. Está recorrido por una estrecha terraza que se percibe desde el exterior y decorado en estilo modernista floral por esas vidrieras de la casa Maumejan.

En el salón Arroquia utilizado para exposiciones, con su galería de retratos de antiguos presidentes de la institución, hoy en día puede alquilar para eventos, y en algunas ocasiones se utilizan para rodar películas o series de televisión.

Y por último en el primer sótano se encuentra la sala de esgrima, con una interesante decoración, un frontal pictórico que representa personajes armados y en combate vestidos a la italiana y arriba el lema, “Sobre la espada, manda el corazón”. En las paredes, perchas que sostienen las espadas de los esgrimistas y sus máscaras. En otro de los muros, en el que se encuadra una muestra de armas blancas y escudos exóticos, y vitrinas con trofeos y floretes.

Y en la sala contigua está el gimnasio. Este conserva todavía parte mobiliario antiguo, como una bicicleta estática de 1908.

Y la peluquería abierta al público en general.

Terminamos el recorrido contemplando el tapiz colgado en el vestíbulo con el anagrama del centro y un busto sobre alto pedestal del general López Torrens, iniciador y fundador de este edificio, dedicado a aquel por los socios y descubierto el mismo día de la inauguración.

Saliendo al zaguán para ver las magníficas puertas reja de entrada decimos adiós al centro cultural de los ejércitos.


Video de la visita

Una descripción del proyecto y los trabajos presentados.


Construyamos algo juntos.