LAVAPIES

Un no barrio

Lavapiés, un no barrio de Madrid, ya que como tal no existe pues pertenece al barrio de Embajadores, en el distrito Centro de la capital.

Marca su corazón la plaza de Lavapiés y su arteria más importante fue la calle Real de Lavapiés. Aunque no aparece como entidad administrativa oficial, Lavapiés se considera el área comprendida entre El Rastro, Tirso de Molina y el Museo Reina Sofía. Se ha considerado icono del casticismo madrileño y la manolería.

Comenzamos el recorrido en el monumento a Eloy Gonzalo García 1876-1897, tiene la categoría de héroe madrileño. Se crio en la inclusa y muy joven se alistó en el Ejército para combatir en la Guerra de Cuba; ya en la isla, el 6 de agosto de 1896 se ofreció como voluntario para incendiar las casas del fortín nacionalista del pueblo de Cascorro, en poder del enemigo. Para llevarlo a cabo se ató a la cintura una cuerda con la que, en caso de caer herido, sus compañeros pudieran arrastrar su cuerpo y llevarlo a las posiciones españolas, como finalmente ocurrió, ya que logró realizar su gesta, pero salió gravemente herido para morir a los pocos meses.

Una visita llena de nostalgia es al Museo de Artes y Tradiciones Populares situado en la corrala de la calle Carlos Arniches. La colección del museo formada por piezas de carácter etnográfico y antropológico procedentes del territorio nacional, se ha ido incrementando hasta alcanzar más de los 8000 fondos actuales.

La siguiente parada es en el teatro Pavón, edificio modernista proyectado por el arquitecto Teodoro de Anasagasti, por encargo de la empresaria Francisca Pavón y Marcos, de quien toma su nombre, fue erigido entre 1924 y 1925. Fue uno de los primeros edificios madrileños construidos enteramente en estilo art déco y, en palabras de Fernández Muñoz supuso el afianzamiento del modelo de edificio ensayado con anterioridad por Anasagasti en el Real Cinema y el Teatro Monumental.

En el año 1932 se estrenó Las Leandras, mítica revista que encumbro a Celia Gámez. Desde la década de los cuarenta pasó a ser sala de Cine. Entre 2001 y 2002 se ejecutó la última reforma para darle el aspecto original recuperando de nuevo elementos característicos como dibujos, barandillas y esgrafiados, de los que hacía gala en sus inicios.

Al lado se encuentra la iglesia de san Millán y san Cayetano, Construida entre los años 1669 y 1761, debido a su larga construcción tuvo diferentes arquitectos

Comienza a construirse en el año 1669 por el arquitecto Marcos López. Las obras son probablemente continuadas por José de Churriguera y Pedro de Ribera. Sin embargo, el templo no fue terminado hasta 1761, a cargo del arquitecto Francisco de Moradillo.

La fachada, levantada por Moradillo, fue construida en granito, componiéndose de ocho robustas pilastras rematadas con capiteles de orden compuesto. Las pilastras de los dos extremos encuadran las dos torres y entre las cuatro del centro se disponen tres arcos de acceso de medio punto. Sobre los arcos de la fachada se colocaron en hornacinas ricamente decoradas las estatuas de san Cayetano, de Nuestra Señora del Favor, y de san Andrés Avelino, realizadas en piedra por Pedro Alonso de los Ríos.

La iglesia resultó incendiada con latas de gasolina el 19 de julio de 1936, durante la guerra civil, por grupos de extrema izquierda. Solo quedó en pie la fachada, gracias a las labores de mantenimiento que efectuó Fernando Chueca Goitia durante la guerra.

En una de las capillas, bajo una sencilla lápida, se encuentra la sepultura de Pedro de Ribera, el arquitecto principal del edificio, que vivía en la casa frontera con la iglesia y fue feligrés de la misma toda su vida.

El Street Art por Lavapiés nos lleva Al mural de El Rey de la Ruina en la calle de Embajadores esquina con San Cayetano, con su corazón, característica de este grafitero, un poco más abajo el mural de D´Face. En este abrazo el artista ha querido expresar en él, según sus propias palabras, a unos personajes que parecen querer escapar de su propia existencia. Los personajes desaparecen entre los brazos del otro, como si vertiesen su suerte y destino en lo ajeno, en lo que ya no nos pertenece.

Y siguiendo bajando por Embajadores en la plazoleta de Cabestreros, nos topamos con el mural de Okuda y Bordalo II, Se trata de una pieza con volumen en tres dimensiones

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Vemos el reloj de Sol en la fachada de la Casa de la Vela de camino al mercado municipal de San Fernando. El edificio, remozado y accesible, conserva la solemne fachada de 1944 y su escalinata de piedra con aires de Palacio de Justicia.

Durante los fines de semana, el mercado se llena de gente, de actividad cultural y de diversidad

Continuamos por la plaza de Agustín Lara con la estatua en homenaje al compositor.

Se encuentra en esta plaza las Escuelas Pías de San Fernando, que hoy se conservan parcialmente en ruinas. Fueron el primer colegio que hubo en Madrid de la orden de los Escolapios, siendo la primera escuela de sordomudos de España, fundado para educar a los niños pobres, y destruida durante los primeros días de la Guerra Civil.

Posteriormente, el edificio ha sido totalmente reformado como sede de la UNED, pero el arquitecto decidió mantener el aspecto de ruina del edificio.

Un poco más arriba se encuentra una fuente de Cabestreros, famosa por mantener el cartel de la república Española.

Enfrente de las escuelas Pías vemos La Corrala de Sombrerete, una de las pocas que se conservan en Madrid. En este edificio el acceso a las viviendas se hace por corredores que dan a un patio interior. Construida en 1872, inspiró la zarzuela La Revoltosa y en 1977 fue declarada Monumento Nacional. Su interior quedó a la vista cuando se derribó el edificio que cerraba la manzana

Pasando por la plaza de Lavapiés, Donde antiguamente se encontraba una fuente desde el siglo XVI Remodelada en el siglo XIX por el arquitecto de fontanería de la Villa Martín López Aguado.

También se encuentra el Teatro Valle-Inclán, que funciona como sede complementaria del Centro Dramático Nacional. El nuevo edificio, con un diseño atrevido de los arquitectos Ángela García de Paredes e Ignacio García Pedrosa, se inauguró en 2006 ocupando el espacio de la antigua Sala Olimpia.

Ya en la calla Ave María está el Café Barbieri inagurado en 1906. Comienza sirviendo comidas, y pronto se convierte además en un acogedor punto de encuentro para jugar a las cartas, al billar o para conversar en animadas tertulias. Se sabe que en el café se reunían los supervivientes de la sublevación republicana del general Villacampa, y también un variado grupo de intelectuales.