Palacio del Congreso de los Diputados

Situado en la Carrera de San Jerónimo, es uno de los edificios más emblematicos de Madrid.

Su precedente es el Convento del Espíritu Santo, que quedó vacío tras un violento incendio ocurrido en 1823. En 1834 la Reina Regente María Cristina ordenó que se habilitara la iglesia del convento para acoger la reunión de las Cortes Generales. Para tal efecto, el edificio se modificó por completo, sobre todo la fachada, en donde se construyó un nuevo pórtico de ingreso.

El edificio se construyó entre 1843 y 1850, fue inaugurado el 31 de octubre de 1850 por la Reina Isabel II según el proyecto del arquitecto don Narciso Pascual y Colomer.

Su estilo es neoclásico, tiene una gran fachada principal, con un amplio pórtico compuesto de seis grandes columnas corintias que sirven de base a un frontispicio que incluye un bajorrelieve de Ponciano Ponzano, el cual representa a España abrazando a la Constitución

En la planta baja del edificio están las estancias principales: el Salón de Sesiones, el Salón de Conferencias o de «Pasos perdidos», los despachos de Presidencia, la Sala del Reloj y la Biblioteca.

La sala, del reloj, recibe su nombre del reloj de gran valor que en él se encuentra, construido por Alberto Billeter en 1857 en Barcelona

En la parte alta están representados el sol, la tierra y la luna y su posición respecto de las cuatro estaciones; en el inferior, un calendario con el día de la semana, el día del mes, el mes y el año, la hora en España, la ecuación del tiempo, la hora a la que sale y se pone el sol, una representación de la bóveda celeste, 3 esferas con el termómetro, barómetro e higrómetro y a los dos lados esferas con las horas locales de veinte ciudades del mundo; la caja es de palo de rosa con incrustaciones de nácar, siendo el ebanista Agustín Moragas

El Salón de Sesiones es de planta semicircular. Mide 34 metros de diámetro y 12,20 de testero, estando cerrado por una bóveda de 15 metros de altura. En el testero figura un amplio dosel adornado con el escudo nacional. A ambos lados de este se hallan las estatuas de los Reyes Católicos, en mármol blanco Carrara, ejecutadas por José Panuchi (Isabel la Católica) y Andrés Rodríguez (Fernando el Católico).

A los lados de estas se encuentran dos lienzos: a la izquierda, de Gisbert, que refleja a la reina María de Molina presentando a su hijo, el infante Don Fernando, a las Cortes de Valladolid, y a la derecha, de Casado del Alisal, que recoge el juramento de los primeros Diputados de las Cortes de Cádiz.

Ocupando la mayor parte del salón, figuran los escaños de los Diputados, dispuestos en forma semicircular, con cabida para 580 escaños. En un segundo nivel, y por encima de algunos escaños, figuran las tribunas del Cuerpo Diplomático, Prensa y Tribuna Pública.

En la bóveda, de Carlos Luis de Ribera, puede observarse una pintura central, en la que se representa a Isabel II en su trono con la Constitución, rodeada de personajes históricos españoles (El Cid, Cristóbal Colón, Saavedra Fajardo, Cervantes, etcétera). A ambos lados de esa pintura figuran dos grandes espacios dedicados a las cuatro virtudes cardinales. Uniendo a estos espacios se disponen cuatro cuadros recogiendo la historia de la legislación: legisladores de la época greco-romana, época goda, de la época aragonesa y de la época de la restauración. Entre cada uno de estos cuadros aparecen fajas con figuras y representaciones alegóricas.

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