QUINTA DE VISTA ALEGRE

UNA REAL POSESIÓN

Comenzamos el recorrido desde la puerta Real, esta puerta en su configuración originaria constaba de dos machones de sillares de piedra, que remataban en una moldura y un pedestal que serviría de base a unos jarrones y entre los cuales se encontraba la cancela de hierro forjado; Fue sustituida en los años cuarenta del siglo XX por el pabellón actual que mantuvo el ingreso principal y articuló otro lateral, todo ello realizado mediante el lenguaje arquitectónico clasicista propio de esta época.


Nos adentramos por el camino que en su día fue la carretera de Madrid a Carabanchel que la reina al comprar las fincas colindantes desvió por fuera de la finca, como podemos comprobar, viendo el eje que forman las calles General Ricardos con Eugenia de Montijo.


Continuamos dejando el camino principal a la izquierda por la zona de jardín abierto en el año 2023, vemos la pared trasera de la estufa Grande.

Plano de Carabanchel donde se ve la finca de Vista Alegre, La finca con el palacio de la Patilla

Contemos un poco de su historia.
La primera configuración de la finca como «casa de campo y de recreo» se efectúa en 1803 por don Higinio Antonio Lorente, médico honorario de Cámara de Carlos IV y catedrático de química del Real Laboratorio de Madrid.
Tras diferentes cambios de propietario en 1823 la compra el coronel Pablo Cabrero que amplía la propiedad añadiendo otras tierras colindantes con el deseo de agrandar la Posesión. Este propietario fue quien bautizó a la propiedad con el nombre de «Vista Alegre» al inaugurarla como «quinta pública» en 1825, esto es, un «establecimiento público de recreo», previa instalación de una venta rodeada de jardines. Siendo la noticia del 24 de abril de 1825, que dice así:


“Habiéndose dignado S.M. conceder su Real permiso para abrir la casa de baños titulada Vista Alegre, situada en Carabanchel de abajo, con fonda, villar, jardín, huerta y varias habitaciones, se abrirá el día 28 de corriente mes.

El negocio no prosperó por lo que en 1832 la Reina María Cristina compra la finca de Vista Alegre, al coronel Pablo Cabrero. Entre 1832 y 1836 compró las parcelas colindantes hasta un total de 52.
La Real Posesión de vista Alegre no formó parte del Patrimonio Real, sino que fue una propiedad «particular» de María Cristina, la «Real Posesión de Vista Alegre»
Los primeros trabajos realizados en Vista Alegre se centraron en la tapia que circunda la finca, realizada de ladrillo dotada de una albardilla de baldosa y caballete de teja vidriada.
Se emprende la transformación de la quinta en Palacio para las fiestas de la reina, al que luego se denominara Palacio Viejo.


También se emprende con rapidez la construcción de la Estufa Grande y de la Ría. Para estos trabajos, Fernando VII donó a su esposa fragmentos de piedra berroqueña procedentes de la frustrada Galería de la Plaza de Oriente, cuatro estatuas de mármol blanco del Real Museo con destino a la plazoleta del embarcadero de la Ría, fragmentos de mármol para la pieza del Baño y la Fuente de las Conchas, procedente de Boadilla, previa restauración en el Real Museo, hoy está en el Campo del Moro.
La finca fue cedida por la reina madre a sus hijas Isabel y Luisa Fernanda a partir de 1846, compartiendo ambas la propiedad con los consiguientes problemas en la administración de la Real Posesión, hasta su venta al marqués de Salamanca en 1856 por la cantidad de 11.545.000 reales, propiedad que mantuvo hasta su fallecimiento el 21 de enero de 1883. Los herederos del marqués vendieron la Posesión al Estado el 23 de agosto de 1886 por la cantidad de 10.000.000 de reales y con la condición de que la finca fuera dedicada al establecimiento de instituciones benéficas.
Vemos la parte trasera del Palacio Viejo y una construcción con contrafuertes de una capilla levantada en 1889.

Trasera del Palacio Viejo y la Capilla

Continuamos bordeando el ábside de la capilla este más reciente de la reforma de 1940 y nos topamos con el pabellón de aulas y la galería en forma de L que une a esta con la Casa de Bella Vista, Esta construcción también data de los años cuarenta del siglo XX.

Pabellón de Aulas unido al palacio Viejo

El Pabellón de Aulas, levantado hacia 1886 como ampliación del colegio de la Unión, adosado al lateral del palacio Viejo. Desde el patio interior observamos la fachada del oratorio y el edificio del teatrillo, y una terraza con balaustrada para salvar el desnivel.

Llegamos a la Casa de Bella Vista, otro edificio de los más destacados de la Real Posesión de Vista Alegre, está situado en la zona noroeste del Palacio Viejo y sería construido entre 1832 y 1840, estaba dotada de su propia puerta de acceso en la cerca, con la transformación en el año 1987 en la puerta de los Osos,

Puerta de los Osos

También disponía de su propia zona de jardines con noria, estanque y estufa. Su principal función fue la de biblioteca y exposición de animales disecados, también como almacén de utensilios de las fiestas montadas en los jardines. El destino actual del edificio es el de Centro de Educación de Adultos.


Frente al Pabellón de Aulas está el edificio de las Caballerizas, adosado a la cerca, formando parte del cerramiento de la finca, presenta dos plantas y se organiza en torno a un patio central alargado;

Caballerizas


La fachada presenta cinco divisiones por medio de ligeros retranqueos, con grandes portones abiertos en el cuerpo central, para acceder al patio, y en los pabellones de los extremos, uno para acceder a los establos y el otro, el de la derecha y de mayor tamaño, para entrar en las cocheras

Continuamos por los jardines para ver los restos de la casa de Oficios y la Casa de Administración, levantadas adosadas y formando ángulo sobre la antigua fábrica de los Cinco Gremios: la primera, la Casa de Oficios, fue también denominada «Casa del Señor Duque» debido a habitarla el duque de Riánsares cuando residía en Vista Alegre.

Restos de la casa de Oficios

La Casa de Administración surgió como remodelación de la antigua fábrica, reaprovechamiento del que derivó su irregularidad en planta y alzado, con vanos abiertos en distintos puntos y de diversos tamaños.

Foto de 1928 – 1 Palacio Viejo 2 Oratorio 3 Pabellón de Aulas 4 Palacio de Bella Vista 5 Caballerizas 6 Casa de Dependientes y el Palacio Nuevo

Siguiendo el perfil de la cerca hacia el sur se encuentra la Casa de Dependientes, formando también parte de la cerca: presenta planta rectangular, con piso bajo y principal, con zócalo y esquinas de piedra granítica de sillería.


Al lado vemos el estanque que se surtía de agua de un pozo de ocho metros y cuarenta centímetros mediante una noria de sangre.

Plano Naranjera, Casa de Vacas, Codornicera, Casa de juegos


La llamada Casa de Navarro fue transformada en Oratorio, Hoy sobre sus cimientos se encuentra la casa de control y la puerta del instituto Vista Alegre
También se construyeron otras edificaciones utilitarias y de recreo muy características de un jardín pintoresco, como la Faisanera, la Naranjera, la Codornicera, la Casa de Vacas, la Casa de Juegos, el Dique y el Embarcadero, concebidas todas ellas como parte compositiva fundamental de las escenas del jardín.


Continuamos contemplando el Parterre configurado por setos que dibujan un jardín para ser visto desde el palacio. Su trazado está organizado alrededor de tres fuentes circulares, una central más grande y dos laterales, diseñadas por Narciso Pascual y Colomer. Vemos las tres fuentes, la central, se adorna con un grupo escultórico de caballos rampantes.

Y llegamos al Palacio Nuevo
A partir de 1834, comenzó a levantarse, sobre los almacenes de la fábrica de jabón de los Cinco Gremios Mayores, este edificio, obra que también se atribuye a Martín López Aguado y a Juan Pedro Ayegui, deteniéndose las obras con motivo del exilio de María Cristina en París a partir de 1840

Cuando el marqués de Salamanca adquiere la Posesión de Vista Alegre en 1859, el Palacio Nuevo se convierte en la «Casa Principal» de la finca, tras terminar su construcción y decoración, concentrando sus inversiones en Vista Alegre en los primeros años, entre 1859 y 1861, con el empleo de más de 26 millones de reales para convertir esta finca en una casa de campo en consonancia con el relieve público que había alcanzado por estos años.

Se trata de un edificio de planta rectangular y simétrica, con ligeros retranqueos en su fachada principal, y organizado en torno a tres patios.Dicho frente se caracteriza por su gran horizontalidad, dada la relación entre su único nivel y su longitud, y su fragmentación en cinco cuerpos dispuestos simétricamente, contando el central con un pórtico tetrástilo, cuyas seis columnas graníticas fueron aprovechadas de la galería que rodeaba la Plaza de Oriente,Dos de las estancias más significativas de la residencia, son obra de Narciso Pascual y Colomer.

El vestíbulo, a modo de rotonda, tiene planta octogonal, con ocho pilastras separadas por nichos que sostienen una cúpula de gajos adornados con motivos vegetales y lucerna.

La magnífica capilla está ubicada en el cuerpo izquierdo, constituida por una nave de doble altura y ábside semicircular, con dobles pilastras de mármol de orden corintio y bóveda semiesférica.El interior del Palacio del Marqués de Salamanca exhibió una rica colección de antigüedades griegas y romanas, incorporadas a los fondos del Museo Arqueológico Nacional.

De la opulenta decoración interior solo se conserva la gran lámpara de bronce del vestíbulo principal, y las tres grandes puertas de entrada, de dos hojas y de casi cuatro metros de altura, realizadas en madera de caoba tallada, y llamadores con cabezas de leones de bronce.

Una de las pocas fotos donde se ve la autentica Puerta Bonita

Una de las estancias más conocidas del Palacio Nuevo del marqués de Salamanca fue el famoso Salón Árabe,La elección del marqués de Salamanca del Palacio Nuevo como «Casa Principal» llevó a la alteración del camino principal de ingreso en la finca: en 1860 se construyó la nueva Puerta Bonita como nuevo y principal acceso, que sustituía así a la Puerta Real.

Una de las mejoras que el Marques de Salamanca dió a Carabanchel fue una fuente que coloco sobre la tapia cerca de la puerta del palacio de Bellavista, que al reformar la cerca se coloco por dentro de la Finca.

Cuando la finca de Vista Alegre es vendida al Estado en 1886, se destina este edificio a las funciones de Asilo de Inválidos del Trabajo, un uso, como se señaló en su momento, bastante poco apropiado para un edificio de semejante porte. El Palacio Nuevo sufre a partir de entonces importantes transformaciones que desfiguran su fisonomía y decoración.

Continuamos por el parterre y llegamos al gran Cedro, Originario del Líbano, se plantó sobre el año 1800, Este ejemplar está incluido en el Catálogo Regional de la Comunidad de Madrid en la categoría de “Árbol Singular” por su extraordinario tamaño, Sus medidas aproximadas son 5 metros de circunferencia y 35 metros de altura.

El Jardín romántico estaba surcado de este a oeste por un río artificial navegable de casi un kilómetro de longitud, cuyos márgenes podían ser recorridos a pie dando acceso a las distintas “escenas del jardín”. Nace en una montaña artificial de la que brota una cascada de agua. Esta montaña era una gruta, un juego más del jardín Romántico.

Seguimos por los jardines hasta llegar al Palacio Viejo, edificio principal mientras fue real posesión.Si bien no se conservan los proyectos originales, es posible recomponer la fisonomía original del edificio a partir de los planos levantados en 1845 por el arquitecto Narciso Pascual y Colomer,

La planta es rectangular que supera los 112 metros de longitud por 10 de anchura y se articula en torno al cuerpo central, con planta baja y principal en alzado y torreón con cuatro pisos, y dos cuerpos laterales de tres plantas. El Palacio Viejo, solo ejerció una función «público-palaciega», sin usarse nunca como edificio residencial.

Plano del Palacio Viejo

A partir de 1886 se transforma en el orfanato de niñas Colegio de Huérfanos de la Unión o de Hijas de Patriotas, con un proyecto de Emilio Rodríguez Ayuso, remodelación que supuso la rehabilitación y reforma de la distribución y configuración del interior y exterior,Se levantó el segundo piso y se adelantó la fachada, lo que suponía el aumento de la anchura del edificio de diez a catorce metros.

En 1891 se construye un oratorio, añadido perpendicularmente al cuerpo del edificio y realizado en estilo neomudéjar. Otra importante ampliación del edificio consistió en un gran Pabellón de Aulas que se añadió a la fachada posterior

La definitiva configuración arquitectónica de las fachadas porticadas de las alas laterales se realizó en los años cuarenta, después de la Guerra Civil. La fachada principal del Palacio Viejo resultó articulada con un austero lenguaje romano de canónica superposición de órdenes arquitectónicos, dórico, jónico y corintio sucesivamente en cada pórtico.

Se reformo el oratorio existente desde finales del siglo XIX. Esta nueva iglesia es un templo de una nave que comprende las dos alturas del edificio cubierta con bóveda de cañón pero con huecos y ornamentación interior de trazado neogótico; el exterior de la iglesia es de ladrillo visto con detalles de mudejarismo.

También se construyó el teatrillo al lado de la iglesia y se amplió el pabellón de aulas.

Frente a la entrada principal del palacio viejo se encuentra la plaza de las estatuas, de la que solo quedan los pedestales, de la que parten cinco calles, cuyo arranque se señala mediante una pérgola con rosales trepadores, y de aquí paseamos por el núcleo principal del jardín romántico, de trazados sinuosos que posibilitaban la sorpresa y la sucesión de escenas.

De una de las calles que parte de la plazoleta todavía pervive un cenador de hierro rematado por una corona y una flor de lis.Dejamos el palacio viejo para ver la estufa Grande. La composición de la planta se articuló a través de una rotonda central más alta, dos alas laterales acristaladas en su fachada principal y dos pabellones de remate de planta rectangular.

Se construyó con fábrica de ladrillo revocada, cubierta de teja sobre armaduras con alero de madera. El pabellón del extremo izquierdo, el contiguo al Palacio Viejo, era el Baño, comunicado con las dependencias palaciegas: constaba de una sala circular con nichos y hornacinas en los paramento y se cubría por medio de una cúpula encamonada que no se acusa al exterior, con linterna y forrada de plomo hacia el exterior.

el Baño recibía iluminación cenital a través de la linterna y dos pequeñas ventanas superiores abiertas en la fachada; esta estancia estaba decorada interiormente mediante molduras de escayola y su cúpula estaba cubierta con pinturas árabes realizadas por el pintor Francisco Aranda y Delgado en torno a 1840, una de las primeras aportaciones del gusto neoárabe en Madrid, decoración complementada por esculturas, cuatro galápagos de bronce y varias estatuas de mármol de tamaño natural que representaban a Venus, Juno y dos Floras, colocadas en las hornacinas; el vaso de la bañera tiene 4,2 metros de diámetro superior y 1,8 metros de profundidad, ejecutado con un esmerado despiece concéntrico.

Simulación de la colocación de las estatuas